Gol

El balón viajo por el aire como un proyectil, el arquero no se enteró en qué momento le hicieron el gol. Sintió el bullicio de los espectadores que cantaban y gritaban hasta desgarrar sus gargantas, sintió impotencia que le bajó de la cabeza a los pies; aún no se recupera de ese golpe mortal, cuando otro balón pateado con fuerza se le vino encima, se estiró lo más que pudo y sus dedos se doblaron hacia atrás, no pudo evitar el segundo gol. Todo se enmudeció a su alrededor. Las banderas y los hinchas festejan a lo lejos, sus compañeros de equipo le dan ánimo con golpes en el hombro. Él no siente nada. Queda un minuto para terminar el partido.