Río

Él tranquilo, pequeñas ondas vienen y van con el paso del viento, el río sigue allí, transcurriendo, paciente, solemne. (Al río Sena)

Sus aguas fueron mi cama. La embarcación se mantuvo estable sobre el infinito río, allí soñé sobre sus aguas, me deje llevar por la melodía de su canto sordo. Navegue sobre noches oscuras ausentes de luz; el agua me arrulló como niño en el regazo de su madre, me cuido mientras viví en él. Los amaneceres me inundaron de un frío sol que sin abrigarme me brindaron su calor, allí atrás quedo el río.