Callar duele

Duele querer en silencio.

Guardar un millón, de te quieros

en lo más profundo del alma

¡duele!

Duele, callar duele.

Saber que estás ahí presente en carne y hueso

prohibida, por toda la eternidad, prohibida.

¡Duele!

Saber que no te puedo —ni siquiera tocar—

tu piel con una mirada, ¡es doloroso!

ella está censurada, para mi piel,

¡duele!

Duele querer en silencio,

es como morir sin aire en el fondo del cosmos,

es como morir enjaulado en mis agónicas penas.

Saber que te quiero duele, y duele como espina clavada.

Saber que jamás lo sabrás,

eso duele.