ESPINAS

Sentado en el colectivo
miro a través del vidrio,
afuera, frío y oscuridad.
Adentro, el alma sufre
el dolor por espinas
que yo mismo clavé.
Mi piel ennegrecida
de tristeza,
se desgarra a pedazos y
putrefacta se desprende
de mis huesos, cae.
Me equivoqué;
miro a través de la ventana
el desolado paisaje nocturno
en que se convirtió,
mi arrepentido corazón.

Atrás quedan
mi familia y mis sueños.

Piel habitada de recuerdos
Jesús Rodríguez - 2019
Cartel – Metro de París, 2016