Sin aliento

La desesperación desbordo cualquier capacidad humana. El dolor inundó de soledad toda su humanidad. Lloró toda la noche y despertó en un mar de auto conmiseración. Despertó sin aliento.

Avalancha

El río avanzó raudo, llevándose todo. Sólo dejó desolación, miseria y dolor. Atrás no quedó nada; adelante el río sigue avanzando con menos furia. Los de allá no saben nada de los de acá.