AL FINALIZAR LA LECTURA LLORÉ

En una visita a la librería del barrio, el vendedor se acercó y me indico las diferentes promociones que habían para aquella fecha, me acerqué a los estantes donde descansaban los libros en busca de su lector. Cogí, olí y revisé carátulas y leí reseñas con la atención del lector ávido de nuevas experiencias, luego de un encierro de meses esta era mi primera visita a una librería y después de varias semanas de trabajo virtual. Para aquella fecha me había convertido en un experto comprador de libros por Internet. Varios libros me estaban esperando o buscando, escuché con atención los sonidos de la librería y por un extraño magnetismo me acerqué a la promoción «pague dos y lleve tres». El vendedor había estado atento a mi visita, se acerco con una sonrisa nerviosa y me indico el paquete de tres novelas que recogió del estante y me las entrego, «es de un escritor español, se han vendido bien» dijo. Reconocí el nombre que aparecía impreso en la carátula y recordé que años atrás en el aeropuerto de Barcelona, había visto un libro de este autor que comenzó a seguirme, desde allí hasta las librerías de Bogotá, por la Feria del Libro y hasta en la prensa digital. Ah, que bien, le dije al vendedor y compre la promoción. A las pocas semanas volví por el cuarto volumen de la tetralogía «El cementerio de los libros olvidados» autor Carlos Ruiz Zafón.

Tetralogía: El cementerio de los libros olvidados de Carlos Ruiz Zafón

Carlos Ruiz Zafón (1964, Barcelona – 2020, Los Ángeles, California). El laberinto de los espíritus, me siguió durante años antes de comprender que este libro me estaba buscando y no era solamente un libro eran cuatro libros, desconocía que se trataba de una tetralogía. El encierro obligado por la pandemia a causa del Covid – 19 me forzó a la búsqueda de estrategias para sobrellevar el estrés generado por las cifras de contagios y el número de muertos diarios que eran anunciados a través de los medios de comunicación. El cementerio de los libros olvidados (La Sombra del Viento, El juego del Ángel, El Prisionero del Cielo y El Laberinto de los Espíritus). Algo más de 2,500 páginas me atraparon desde la primera noche, hace más de un año, hasta la noche en que cerré el libro número cuatro, aunque la aclaración de lectura indica que el lector se puede acercar a esta tetralogía por cualquiera de los cuatro libros, todos son la puerta de entrada a la historia, no es importante el orden de lectura. Yo los leí según su orden de publicación y me gusto la decisión.

Un homenaje al libro, al librero, a los escritores, a los lectores, a las bibliotecas, a la amistad y a una ciudad de misterios donde se ocultan las historias de personajes con secretos engendrados en la guerra civil española. Un lugar fantasma que se convierte en un personaje, personajes que son una verdadera novela. Amor, intriga, secretos, aventuras, en un magistral equilibrio de capítulo a capítulo.

Al terminar la lectura el pasado 12 de enero «se me llenaron los ojos de lágrimas» (El Laberinto de los Espíritus, página 922), no lo podía creer, había leído con avidez en los últimos meses cerca de 2,500 páginas encuadernadas en cuatro libros. Al cerrar el libro y ya finalizada la lectura lloré por la emoción, por los sentimientos que me produjo esta bella historia y que comprendí que a partir de ese momento ya no sería el mismo, el libro contenía el espíritu de su autor y ahora mi espíritu también hacia parte del libro y este libro estaría predestinado a terminar en un estante del cementerio de los libros olvidados a la espera de un nuevo lector y protector.

En la FilBo 2019

Cuentos 1983 – 2016

LA LLEGADA A LA ESCRITURA de Jesús Rodríguez después de coqueteos e intentos fallidos ha sido a través del gusto y el placer de leer y escribir, sin ningún tipo de pretensión (sólo contar historias). El acto de escribir como medio de comunicación y goce estético lo acerca al mundo que le ha tocado vivir, desde diferentes perspectivas, en especial cuando el mundo hay que verlo desde la periferia, alejado de los centros de control y de las pequeñas élites que deciden por la mayoría; por eso considera que el arte desde cualquiera de sus manifestaciones tiene la tarea de contar las diferentes versiones de la realidad.
Con este volumen el autor presenta todos los cuentos que ha escrito desde 1983 hasta 2016. En él se condensa una evolución a través de la escritura del cuento. En su mayoría son relatos cortos o breves. En este género ha encontrado el medio de expresión que más se le facilita para transmitir a través de ficciones las verdades que la realidad le muestra. 
Dice el escritor: «Son 33 años de escritos condensados en éste libro, lo que no quiere decir: que en todos esos años me haya dedicado de exclusivo a escribir, no; no ha sido así. He escrito en diferentes épocas de mi vida, pero en los últimos 18 años he dedicado mayor parte de mi tiempo a estudiar, leer y a escribir con alguna intención, en especial, aquella de comunicarme a través de la palabra escrita.»

https://www.autoreseditores.com/libro/5797/jesus-rodriguez/cuentos.html

¿Real?

Cerré el libro, medité un instante. Todo lo leído me pareció verdadero. ¿Era real? No me lo podía creer. La sensación del capítulo final del libro, fue como haber montado en la montaña rusa mas terrorífica de la tierra…

Transformación de la libélula

…un rayo de sol después de la hora de almuerzo, invita al descanso y al relajamiento de las horas vividas en el transcurso del día, Martín sentado sobre un viejo sillón desgastado en una esquina sombría de la habitación desmoronado, sin ganas de hacer alguna cosa, desilusionado por la cadena de fracasos en los últimos años; mira a través de la ventana por la cual el ruido de un avión lejano que desaparece a su destino, una luz clara deja entrever una nube esponjosa como copo de algodón; se deja llevar por los recuerdos esquivos, se incorpora pesadamente como queriendo permanecer inmóvil, hace un último esfuerzo y endereza sus rodillas, asoma su rostro por el ventanal y observa pasar un automóvil silencioso que se pierde al final de la calle, más atrás una mujer distraída con un niño de brazos camina por la acera, se desvanece en la distancia; en tanto la luz solar se intensifica en el interior del cuarto y se desplaza con lentitud sobre el piso. Un motociclista pasa raudo montado sobre el viento y como una ráfaga se esfuma.

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Cuentos que Cuento

Portada completa Libro

Hace poco, dije en voz alta «un sueño» que tengo desde hace varios años y es la de publicar un libro; pues, ya es un hecho y en este cuaderno de bocetos, quiero esbozar que una extraña sensación me acompaña desde el día 23 de octubre del 2012, cuando salió a la luz publica mi primer libro: «Escribir para Aprender: Cuentos que Cuento»

http://escribirparaaprender.blogspot.com/ Todo lo publicado en el blog ahora en papel.

Para ver el Libro: http://www.autoreseditores.com/libro/976/jesus-rodriguez/escribir-para-aprender.html

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