SOMOS SILENCIO

En la soledad de nuestro individualismo,
escapamos de nosotros, evadimos realidades;
en nuestro propio cubil habitamos,
alejados del dolor y de la angustia del otro.

Sin importar los sentimientos
nos apartamos entre las calles del barrio,
indiferentes nos cubrimos de abandono,
ocultos del sol alejados de la tristeza.

Habitamos la noche
cobijados por un manto de melancolía,
ahí en la noche, tu y yo,
somos silencio.

Versos para una mujer solitaria - 2019
Jesús Rodríguez
Neoclasicismo – Museo de Louvre

ESPINAS

Sentado en el colectivo
miro a través del vidrio,
afuera, frío y oscuridad.
Adentro, el alma sufre
el dolor por espinas
que yo mismo clavé.
Mi piel ennegrecida
de tristeza,
se desgarra a pedazos y
putrefacta se desprende
de mis huesos, cae.
Me equivoqué;
miro a través de la ventana
el desolado paisaje nocturno
en que se convirtió,
mi arrepentido corazón.

Atrás quedan
mi familia y mis sueños.

Piel habitada de recuerdos
Jesús Rodríguez - 2019
Cartel – Metro de París, 2016

UNA NOCHE EN TU MIRADA

A María E

Separados por la distancia infinita de los Andes,
miro en la lejanía y no te veo, ausente estás. Allá.
Te busco en la imagen deformada de mis sueños,
—por más que lo intento— no te veo María mía.
Ausente estás.

Viajas como el polen en el pico del colibrí mensajero,
sembrando de flores la primavera del sur, llevando alegría
donde parece que la tristeza quisiera gobernar, allí estás,
con tu sonrisa de rosas, viviendo en la piel
que habita en mis manos.

La noche anidada por un cosmos de estrellas, vive en tu mirada,
mientras tu cuerpo, que flota en la noche fría de la américa del sur,
se baña en lágrimas de ausencias, que como llovizna caen del cielo,
mientras tu cuerpo
cruza la cordillera sin piel, con sus venas abiertas y sangrantes.

Me entrego a la ausencia de tu cuerpo, de tu ser,
a la distancia infinita que esta noche de lluvia nos separa,
arranco de mi piel los recuerdos que aún viven en la memoria,
te busco en la lejanía y no te veo, ausente estás.
Allá.

JR
Septiembre 1° de 2018

Centro médico

Fisioterapia

Sala de espera

Área privada

Consultorio 19

Ascensor

Una voz ahogada (un grito mudo):

¡Aleeyydaaa Peñññaaa!

Cuarenta minutos de espera

¿Dónde me encuentro?


 

Avión de papel

Aviones cada minuto

pasan sobre mi cabeza,

se alejan de tierra

en busca del aire infinito.

Yo pegado al piso

como estatua milenaria,

habitado por palomas,

veo con nostalgia

a los aviones pasar,

siempre sobre mi cabeza.